No hay más
Se mira en el espejo
y ve un rostro abandonado,
unos ojos cristalinos
con sus párpados caídos,
una mirada perdida,
perdida en un vacío infinito
que representa vuestra ausencia.
Al reflejo de la tristeza
hoy solo se asemeja,
porque ya no puede más,
ni sabe, hacia donde tirar;
-¿Y su corazón?
-Quién sabe donde estará,
en cualquier esquina,
en cualquier bar,
bajo la luz de la luna,
allí morirá.
Y como bien decías,
verás que ya no eres el mismo,
que muchas cosas ya no harás,
que todos seguirán su vida
pero tu atrás te quedarás;
encerrándote en ti mismo,
ausente de vivir,
inhalando viejos recuerdos
que te castigan sin cesar.
Suspirando en la penumbra,
veo tu cara reflejada
en cada parte de mi casa,
en cada fondo de mi mirada;
vives en mis sueños y te
desvaneces al despertar,
me amas cuando duermo
y olvidas que te quiero.
No soy dueño de mi alma
la cambié al diablo por su ayuda,
yo no tenia alternativa,
solo te quería olvidar...
Y así fue como dejé
mi cuerpo muerto en vida,
como flor que se marchita
sin su sol y su alegría.
No encuentro ya sustento
si soy pasto de tus llamas,
son silencios que hablan
con olvidos que delatan.
Busco respuestas al dolor
mientras me impregno
de su presencia, dejo
que me llene, es lo
poco que me queda, y así
de esta manera le pierdo
el miedo a la muerte, le digo:
-¡Ven! Hace tiempo que ya,
mi alma te espera.
y ve un rostro abandonado,
unos ojos cristalinos
con sus párpados caídos,
una mirada perdida,
perdida en un vacío infinito
que representa vuestra ausencia.
Al reflejo de la tristeza
hoy solo se asemeja,
porque ya no puede más,
ni sabe, hacia donde tirar;
-¿Y su corazón?
-Quién sabe donde estará,
en cualquier esquina,
en cualquier bar,
bajo la luz de la luna,
allí morirá.
Y como bien decías,
verás que ya no eres el mismo,
que muchas cosas ya no harás,
que todos seguirán su vida
pero tu atrás te quedarás;
encerrándote en ti mismo,
ausente de vivir,
inhalando viejos recuerdos
que te castigan sin cesar.
Suspirando en la penumbra,
veo tu cara reflejada
en cada parte de mi casa,
en cada fondo de mi mirada;
vives en mis sueños y te
desvaneces al despertar,
me amas cuando duermo
y olvidas que te quiero.
No soy dueño de mi alma
la cambié al diablo por su ayuda,
yo no tenia alternativa,
solo te quería olvidar...
Y así fue como dejé
mi cuerpo muerto en vida,
como flor que se marchita
sin su sol y su alegría.
No encuentro ya sustento
si soy pasto de tus llamas,
son silencios que hablan
con olvidos que delatan.
Busco respuestas al dolor
mientras me impregno
de su presencia, dejo
que me llene, es lo
poco que me queda, y así
de esta manera le pierdo
el miedo a la muerte, le digo:
-¡Ven! Hace tiempo que ya,
mi alma te espera.
31-12-2011
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