jueves, 29 de diciembre de 2011

Otra día más



Soñadores de mentiras,
hipócritas de verdades,
no creo en Alá, ni tampoco 
en vuestro  Padre.

Que me cansan tus palabras
que entre poco y nada aportan,
són como anuncios
que tapan horas muertas.

La curiosidad de un gato
la atrajo tal día,
buscaba entre  maleza
encontrar esa carencia;
y fue pues esta misma
la que usó con destreza
y con sus mejores dotes
llenó al amor de azotes.

Falló el instinto del felino
que fue presa de su guerra
y no atinó con el destino.

Curiosidad, curiosidad
que mató al gato...

30-12-2011

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