Martes, 26 de Marzo de 2002
Estoy solo,
rodeado de montañas de cimas blancas,
el sol reluce más que nunca,
y aunque esta pequeña brisa
refresca mi cara,
es suficiente para estar agusto en este lugar,
donde nadie que no quiera ver
me pueda encontrar.
Te siento cerca,
sé que tus palabras son mudas,
y tus caricias lejanas,
pero ahora más que nunca
te noto a mi alrededor,
te imagino a mi vera
y una sonrisa sale de mi rostro.
Siento alegría, ganas de abrazarte,
pero al mismo tiempo me invade la tristeza,
si se pudiera cambiar el pasado...que feliz seria.
Sé que te gustaría estar aquí,
miro al cielo,
y una lágrima se ha pegado en mis pestañas,
me nubla la vista, la contengo,
aprieto mis mandíbulas,
me aguanto, me reservo, y ¿para que?, dirías tu.
He leído tus escritos, donde como yo aquí,
expresabas tus sentimientos,vivencias y de más,
una en concreto me ha marcado de por vida, y dice así:
24 de Junio 95
"...Y te veo salir y una gran sonrisa sale de mis labios, y siento que te quiero, y que ese sentimiento es tan fuerte y viene de tan adentro, me emociono, pero soy feliz de tenerte, y soy feliz de quererte, cada año acudiré, mientras yo pueda, a tu festival de fin de curso, y donde sea, sabiendo que con el tiempo todo se olvida, pero los recuerdos vuelven, algún día u otro, renacen en nuestro interior y te inquietarán...
Vale la pena".
El estómago se me encoje por segundos,
no hay pared que sustente mi pena
ni corazón que soporte mi condena,
sueño con abrazarte
y no anhelar tu ausencia.
Te quiero..

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