domingo, 13 de noviembre de 2011

Inevitable

Un primer romance,
con pequeños percances,
dos vidas sin sustento
ahora forman una,
vuela al firmamento.

Época de discotecas
petas y muchas anfetas,
exceso de jóvenes ilusos
que a su cerebro daban mal uso.

Y ahí estaba dicho personaje
con sus agrias penas al galope,
sin objetivos ni valores
en la noche se escondiese.

Recuerdo gran amor por tu parte,
no corresponder y amargarte;
luego aprender de ti,
claro, me tocó a mi.

Como no acordarme
de tu puro coraje,
de tu infinita insistencia
y de tu mirada con pureza.

Momentos delicados,
abrazos apreciados;
pequeños transeúntes
de mundos de adultos
inmersos en sus conciencias,
compartiendo experiencias.

Todo pasó y evolucionó,
hoy te tengo presente como no,
como esa estrella que siempre brilló.


14/11/2011

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