No, mejor no digas nada,
no ensucies el silencio
recordando mis palabras
como las de un necio.
Porque embriagado de soledad
suelto cualquier barbaridad,
que después de mil y una locuras,
mi corazón,
como vieja herida aún supura,
escupe sangre negra
coagulada de mentiras,
que gangrenó mi autoestima
dejando una llaga
ahora en carne viva.
24-01-2012
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