martes, 17 de enero de 2012

La sirena



Vio como una ola
se llevaba a su sirena,
enfureció entonces el cielo
en forma de tormenta.

Perdió su luz la Luna y
se cayeron las estrellas,
eran pues las lágrimas
de su amada sirena.

Y al extremo de la Tierra
llevó a su corazón
entre trapos y vendas,
para poder congelarlo
por si algún día ella volviera.

Enloquecieron celosas las montañas
y escupieron su sangre
como antes fue lava,
borbotones de recuerdos
que todo lo abrasan.

Y para poner fin a tal batalla
apareció la Madre Tierra
apaciguando tempestades,
dando brillo a la Luna,
y brotando de nuevo
la vida en sus montañas;
 mientras subía la marea
el miró al horizonte,
y vio llegar a su sirena.

"Para una sirena que a pesar de la marea y mi espera,  nunca llegó a mi vera."

18 - 01 - 2012

1 comentario: