lunes, 30 de enero de 2012

Pronto nos conocimos



Todo fue ralentizado,
cuando entré por última vez
y quise hundirme en tu regazo;

sin tiempo a alzar la vista
ya sentí que tu volabas,
y que yo así te perdía;

y me acerque a tu vera
con lágrimas que expresaban
nuestra batalla interna;

porque nadie nos enseñó
a saludar de frente
a la inminente muerte,
a decirle: -Ves, vuela, se libre,
sé que estarás mejor ahí fuera.

y te abracé rogando
que no te fueras,
no pude asimilar,
que tan pronto partieras.

Quise quedarme allí,
abrazado a quien me dio la vida,
luchando contra un destino
que era más poderoso
que el amor de su hijo.

Y no fue necesario
que no me reconocieras,
aunque me tuvieras tan cerca,
tan y tan cerca,
que a tu corazón latir yo aún sintiera.

No fue necesario
porque como no saber
que lo más importante
de tu existencia,
se desvanecía en tu presencia...

"Recuerdos de un Diciembre de 1996"


23-01-2012

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